Alopecia androgénica (calvicie)
La alopecia androgénica, conocida como calvicie común, es la causa más frecuente de pérdida de pelo tanto en hombres como en mujeres. Es hereditaria y progresiva: el pelo de ciertas zonas se va haciendo más fino y corto hasta que deja de crecer. Afecta a la mayoría de los hombres a lo largo de la vida y a una proporción importante de mujeres, sobre todo después de la menopausia.
Qué es la alopecia androgénica
La alopecia androgénica se produce por la acción de la dihidrotestosterona (DHT), una hormona derivada de la testosterona, sobre folículos pilosos genéticamente sensibles. La DHT hace que el folículo se miniaturice: cada ciclo produce un pelo más fino, más corto y menos pigmentado, hasta que el folículo deja de producir pelo visible.
Cómo se manifiesta la alopecia androgénica
- En el hombre, la alopecia androgénica empieza con entradas en las sienes y pérdida de densidad en la coronilla, que pueden acabar uniéndose. Se clasifica con la escala de Hamilton-Norwood, del grado I al VII.
- En la mujer, la alopecia androgénica suele respetar la línea frontal y produce un aclaramiento difuso en la parte superior de la cabeza, con la raya del pelo cada vez más ancha. Se clasifica con la escala de Ludwig.
Diagnóstico de la alopecia androgénica
El diagnóstico lo hace el dermatólogo con la exploración del cuero cabelludo y la tricoscopia, que permite ver la miniaturización de los pelos. En las mujeres, si hay reglas irregulares, acné o exceso de vello, se estudian las hormonas. También conviene descartar otras causas de caída, como el efluvio telógeno (caída temporal por estrés, dietas, posparto o enfermedades), el déficit de hierro o los problemas de tiroides.
Tratamiento de la alopecia androgénica
La alopecia androgénica no tiene cura, pero se puede frenar y, en parte, revertir si se trata pronto:
- Minoxidil, en loción o por vía oral (prescrito por el médico): alarga la fase de crecimiento del pelo. Es útil en hombres y mujeres.
- Finasterida y dutasterida: bloquean la formación de DHT. Son el tratamiento de referencia en el hombre; en la mujer se usan solo en casos concretos.
- Mesoterapia capilar y plasma rico en plaquetas (PRP): tratamientos complementarios con evidencia moderada.
- Injerto capilar: traslada folículos de la nuca, resistentes a la DHT, a las zonas sin pelo. Es la única opción para recuperar pelo donde los folículos ya han desaparecido, y requiere seguir con el tratamiento médico para conservar el pelo propio.
Los tratamientos médicos tardan entre seis y doce meses en mostrar resultados, y si se abandonan, la caída retoma su curso.
Véase también
- Efluvio telógeno
- Diagnóstico capilar