Diástasis abdominal
La diástasis abdominal o diástasis de rectos es la separación de los dos músculos rectos del abdomen (los “abdominales”) a lo largo de la línea media, la línea alba. Es muy frecuente después del embarazo: está presente en la mayoría de las mujeres al final de la gestación y persiste en una parte de ellas meses después del parto. También puede aparecer en hombres, sobre todo con obesidad abdominal o tras levantar mucho peso con mala técnica.
Qué es la diástasis abdominal
Durante el embarazo, el crecimiento del útero y las hormonas estiran la línea alba, el tejido que une los dos rectos. Si ese tejido no recupera su tensión después del parto, los músculos quedan separados y la pared del abdomen pierde firmeza. Se considera diástasis cuando la separación supera unos 2 centímetros.
Cómo saber si tienes diástasis abdominal
La diástasis abdominal se nota como una barriga que no se va aunque se haya recuperado el peso, y como un abultamiento en forma de cresta en el centro del abdomen al incorporarse desde tumbada. Para comprobarlo en casa, tumbada boca arriba con las rodillas dobladas, se levanta un poco la cabeza y se palpa con los dedos el hueco entre los músculos por encima y por debajo del ombligo. El diagnóstico lo confirma un profesional, a veces con una ecografía que mide la separación.
Síntomas de la diástasis abdominal
Además del aspecto del abdomen, la diástasis abdominal puede asociarse a dolor lumbar, peor control del tronco, problemas de suelo pélvico y, en algunos casos, hernia umbilical.
Tratamiento de la diástasis abdominal
- Fisioterapia: es el primer paso. Ejercicios específicos de la musculatura profunda del abdomen (transverso) y del suelo pélvico, guiados por un fisioterapeuta, mejoran la función y a veces reducen la separación. Conviene evitar al principio los abdominales clásicos y los esfuerzos que abomban la barriga.
- Abdominoplastia con plicatura de rectos: cuando la separación es grande o persiste tras un tiempo de fisioterapia, la cirugía cose los músculos en la línea media y, si hay piel sobrante, la retira. Se recomienda esperar a no querer más embarazos, porque uno nuevo puede volver a separar los músculos.
- Reparación laparoscópica o endoscópica: en algunos casos, sobre todo si hay hernia y poca piel sobrante, se reparan los músculos con técnicas mínimamente invasivas.
Las fajas pueden dar sensación de sujeción después del parto, pero no corrigen la diástasis por sí solas.
Véase también
- Exceso de piel abdominal
- Hernia umbilical