Bichectomía
La bichectomía es la cirugía que extrae, de forma parcial, las bolas de Bichat: dos acúmulos de grasa situados en las mejillas, entre los músculos de la cara. Al reducir su volumen se afina el tercio inferior del rostro, se marcan los pómulos y se consigue un contorno más anguloso.
Anatomía
La bola de Bichat (cuerpo adiposo de la mejilla) es una almohadilla de grasa encapsulada, distinta de la grasa que hay bajo la piel. Tiene un cuerpo central y varias prolongaciones que se extienden hacia la sien, el músculo masetero y el paladar. En los bebés es proporcionalmente grande y ayuda a la succión; en el adulto su función es facilitar el deslizamiento de los músculos al masticar. Su tamaño varía mucho de una persona a otra y con frecuencia es asimétrico entre ambos lados.
Historia
Debe su nombre al anatomista francés Xavier Bichat, que la describió a comienzos del siglo XIX. Durante gran parte del siglo XX se utilizó sobre todo en cirugía oral y maxilofacial como colgajo para reconstruir defectos de la boca. Su extracción con fines estéticos se popularizó a partir de finales del siglo XX.
Indicaciones
Está indicada en personas con cara redonda o mejillas llenas por un volumen grande de la bola de Bichat, que buscan un rostro más definido. No sustituye a la pérdida de peso, no trata la flacidez y no está indicada en caras delgadas: con la edad el rostro pierde volumen de forma natural y una extracción excesiva puede dar un aspecto demacrado a largo plazo.
Técnica
Se realiza con anestesia local a través de una pequeña incisión dentro de la boca, a la altura del segundo molar superior, por lo que no deja cicatriz visible. Se abre la cápsula y se extrae una parte de la grasa de forma controlada, valorando la simetría entre ambos lados. La intervención dura menos de una hora.
Riesgos y complicaciones
Las complicaciones descritas son en su mayoría leves: inflamación, hematoma, dificultad temporal para abrir la boca (trismo) e infección. Son raras pero posibles la lesión del conducto de la glándula parótida o de ramas del nervio facial, las asimetrías y la extracción excesiva. Las revisiones científicas señalan que la técnica tiene pocas complicaciones a corto plazo, pero que faltan estudios de calidad sobre sus efectos a largo plazo y sobre cómo envejece la cara tras la extracción. Por eso la selección del paciente es clave.
Recuperación y resultados
La inflamación dura unos días y conviene seguir una dieta blanda. El resultado se aprecia progresivamente entre las seis semanas y los seis meses, y es permanente, porque la grasa extraída no se regenera.
Véase también
- Mentoplastia
- Marcación mandibular
- Toxina botulínica