Cirugía ortognática

La cirugía ortognática es la cirugía que corrige la posición de los huesos maxilares —el maxilar superior, la mandíbula o ambos— cuando no están bien alineados entre sí o con el resto del cráneo. Sus objetivos son a la vez funcionales (mordida, masticación, respiración) y estéticos (equilibrio del perfil y de la cara). Es una cirugía propia de la especialidad de cirugía oral y maxilofacial.

Historia

La primera osteotomía de mandíbula se atribuye a Simon Hullihen, en Estados Unidos, en 1849. La técnica moderna se debe en gran parte a Hugo Obwegeser y Richard Trauner, que en 1957 describieron la osteotomía sagital de rama mandibular, todavía hoy la técnica de referencia para mover la mandíbula. En las décadas siguientes se generalizó la osteotomía Le Fort I para el maxilar superior y la cirugía de ambos maxilares a la vez. En el siglo XXI la planificación virtual en 3D y las guías y placas a medida han aumentado mucho la precisión.

Indicaciones

  • Prognatismo mandibular o clase III (mandíbula adelantada o maxilar poco desarrollado).
  • Retrognatismo o clase II (mandíbula retraída, mentón hundido).
  • Mordida abierta: los dientes anteriores no contactan al cerrar.
  • Asimetría facial de origen óseo.
  • Apnea obstructiva del sueño en casos seleccionados, mediante el avance de ambos maxilares.

Se realiza cuando el crecimiento facial ha terminado y la discrepancia ósea es demasiado grande para corregirse solo con ortodoncia.

Técnicas

  • Osteotomía Le Fort I: separa el maxilar superior a la altura de la base de la nariz para avanzarlo, retrasarlo, subirlo, bajarlo o rotarlo.
  • Osteotomía sagital de mandíbula: divide la rama mandibular para adelantar, retrasar o rotar la mandíbula.
  • Cirugía bimaxilar: combina ambas.
  • Mentoplastia ósea (genioplastia): ajusta la posición del mentón y a menudo se asocia.

Los huesos se fijan con miniplacas y tornillos de titanio y todas las incisiones son por dentro de la boca. El tratamiento se coordina siempre con el ortodoncista, que prepara los dientes antes de la cirugía y ajusta la mordida después.

Riesgos y complicaciones

Lo más frecuente es la alteración de la sensibilidad del labio inferior y el mentón por la proximidad del nervio dentario inferior, que en la mayoría de los casos se recupera en meses. Otras complicaciones posibles son el sangrado, la infección, las molestias en la articulación temporomandibular, la recidiva parcial (los huesos tienden a volver algo hacia su posición original) y la necesidad de ajustes posteriores.

Recuperación y resultados

Requiere uno o dos días de ingreso. La inflamación es importante las primeras dos o tres semanas y se sigue una dieta líquida y luego blanda durante varias semanas. El resultado final se aprecia entre los seis y los doce meses, al terminar la ortodoncia postoperatoria, y es permanente.

Véase también

Referencias

  1. MeSH — Orthognathic Surgery (National Library of Medicine)
  2. DeCS — Cirugía Ortognática (Biblioteca Virtual en Salud)