Blefaroplastia

La blefaroplastia es la cirugía de los párpados. Retira o recoloca el exceso de piel, músculo y grasa de los párpados superiores, inferiores o ambos, para rejuvenecer la mirada y, en algunos casos, mejorar el campo visual. Es una de las cirugías estéticas faciales más frecuentes y, por su breve recuperación, una de las que mejor relación tiene entre resultado y tiempo de baja.

Historia

El término lo acuñó el cirujano alemán Karl Ferdinand von Graefe en 1818 para describir la reconstrucción de párpados. A lo largo del siglo XX la técnica pasó de usarse para reparar defectos a convertirse en una cirugía estética habitual. Un avance clave fue el abordaje transconjuntival del párpado inferior, que permite tratar las bolsas sin cicatriz externa. Hoy la tendencia es conservar y recolocar la grasa en lugar de extirparla, para evitar un aspecto hundido.

Indicaciones

  • Exceso de piel en el párpado superior (dermatocalasia), que da aspecto cansado y, cuando es importante, puede tapar parte del campo visual.
  • Bolsas en el párpado inferior por protrusión de la grasa que rodea el ojo.
  • Hundimiento del surco entre párpado y mejilla, que puede corregirse recolocando esa misma grasa.

Hay que distinguir la dermatocalasia de la ptosis palpebral (caída del borde del párpado por debilidad del músculo elevador) y de la caída de las cejas, porque se tratan de forma distinta y a menudo coexisten.

Técnicas

  • Blefaroplastia superior: incisión en el pliegue natural del párpado, donde la cicatriz queda oculta. Se retira la piel sobrante y, si hace falta, parte del músculo y la grasa.
  • Blefaroplastia inferior transcutánea: incisión justo debajo de las pestañas. Permite tratar también el exceso de piel.
  • Blefaroplastia transconjuntival: incisión por dentro del párpado inferior, sin cicatriz visible. Indicada cuando hay bolsas pero poco exceso de piel.

En el párpado inferior suele asociarse una técnica de soporte del canto para mantener la posición del párpado.

Riesgos y complicaciones

Los más habituales son la inflamación, los hematomas y la sequedad ocular transitoria. Menos frecuentes son la dificultad para cerrar el ojo del todo, la retracción o eversión del párpado inferior (ectropión), las asimetrías y la extirpación excesiva de grasa. El hematoma detrás del ojo es una complicación muy rara pero grave, por lo que se vigila especialmente las primeras horas.

Recuperación y resultados

La inflamación y los hematomas duran entre una y dos semanas. Los puntos se retiran a los pocos días y la mayoría de pacientes retoma la vida social en unos diez días. El resultado es duradero, especialmente en el párpado inferior; en el superior la piel puede volver a relajarse con los años.

Véase también

Referencias

  1. Blepharoplasty — StatPearls (NCBI Bookshelf)
  2. Blepharoplasty Ptosis Surgery — StatPearls (NCBI Bookshelf)