Rinoplastia
La rinoplastia es la intervención quirúrgica que modifica la forma, el tamaño o la función de la nariz. Actúa sobre los huesos, los cartílagos y la piel nasales para corregir problemas estéticos, respiratorios o ambos a la vez. Es una de las cirugías faciales más realizadas en el mundo y también una de las más exigentes técnicamente, porque pequeños cambios en la nariz alteran el equilibrio de todo el rostro.
Historia
Las primeras reconstrucciones nasales con colgajos de piel se describen en textos médicos de la antigua India. La rinoplastia estética moderna nace a finales del siglo XIX: el estadounidense John Orlando Roe publicó en 1887 una técnica por dentro de la nariz (cerrada) y el cirujano alemán Jacques Joseph, en Berlín, sistematizó la cirugía de reducción nasal en las décadas siguientes, por lo que se le considera el padre de la rinoplastia moderna. En la segunda mitad del siglo XX se popularizó el abordaje abierto y, más recientemente, el instrumental ultrasónico y las técnicas de preservación.
Indicaciones
- Estéticas: joroba nasal, punta caída, ancha o poco definida, nariz grande o ancha, asimetrías y desproporción con el resto de la cara.
- Funcionales: obstrucción nasal por desviación del tabique, válvula nasal estrecha o secuelas de traumatismos.
- Reconstructivas: tras fracturas, malformaciones congénitas o cirugías previas (rinoplastia secundaria).
No se recomienda antes de que termine el crecimiento facial, hacia los 16-18 años.
Técnicas
- Rinoplastia abierta: se añade una pequeña incisión en la columela (la piel entre los orificios nasales). Da una visión completa de los cartílagos y es la preferida en casos complejos o de punta.
- Rinoplastia cerrada: todas las incisiones son internas. Indicada en cambios más limitados.
- Rinoplastia ultrasónica: usa un instrumento piezoeléctrico que corta y modela el hueso con más precisión y menos daño a los tejidos blandos que la escofina o el escoplo.
- Rinoplastia de preservación: en lugar de retirar la joroba, desciende el dorso completo conservando su superficie natural. Útil en casos seleccionados.
- Septorrinoplastia: combina la corrección estética con la del tabique nasal para mejorar la respiración.
Con frecuencia se usan injertos de cartílago (del propio tabique, de la oreja o de la costilla) para dar soporte o definición.
Riesgos y complicaciones
Como toda cirugía, puede presentar sangrado, infección o reacciones a la anestesia. Las complicaciones propias son las irregularidades del dorso, las asimetrías, los cambios en la sensibilidad de la punta, la dificultad respiratoria y un resultado que no cumple las expectativas. Una parte de los pacientes necesita un retoque o rinoplastia secundaria, que suele ser más compleja que la primera.
Recuperación y resultados
Se lleva una férula externa durante la primera semana. La inflamación y los hematomas mejoran en dos o tres semanas, pero la nariz sigue desinflamándose durante meses, sobre todo en la punta. El resultado definitivo se valora entre los seis y los doce meses y es permanente, aunque la nariz, como el resto de la cara, sigue envejeciendo.
Véase también
- Rinomodelación
- Mentoplastia
- Otoplastia