Ácido hialurónico
El ácido hialurónico es una molécula presente de forma natural en la piel, las articulaciones y el ojo, con una gran capacidad para retener agua. En medicina estética se usa en forma de gel inyectable para devolver el volumen perdido, definir facciones y suavizar surcos. Es el material de relleno facial más utilizado del mundo.
Qué es
Es un polisacárido que forma parte de la matriz que sostiene la piel. Con la edad su cantidad disminuye, y la piel pierde hidratación y volumen. Los rellenos utilizan ácido hialurónico fabricado en laboratorio y reticulado: sus cadenas se unen entre sí para formar un gel más estable, que el organismo tarda meses en reabsorber en lugar de días.
Historia
Fue aislado en 1934 por Karl Meyer y John Palmer a partir del humor vítreo del ojo de vaca. Su uso como relleno dérmico se desarrolló en la década de 1990, con la llegada de geles de origen no animal, y el primer relleno de ácido hialurónico se aprobó en Europa a mediados de esa década y en Estados Unidos en 2003. Desde entonces ha sustituido casi por completo al colágeno como relleno facial.
Tipos de productos
Los productos se diferencian por su concentración, el grado de reticulación, el tamaño de partícula y si incluyen lidocaína (anestésico). Los geles densos y muy reticulados se usan en planos profundos para dar volumen y proyección (pómulos, mentón, mandíbula); los más finos y fluidos, en arrugas superficiales y labios. Los menos reticulados se usan para hidratar la piel (skinboosters).
Zonas de aplicación
Labios, ojeras, pómulos, mentón, contorno mandibular, nariz (rinomodelación), surco nasogeniano, líneas de marioneta, arrugas peribucales (código de barras) y entrecejo, entre otras.
Complicaciones
Las más habituales son leves: inflamación, hematomas y sensibilidad. Otras posibles son los nódulos, una coloración azulada si el producto queda muy superficial (efecto Tyndall), la migración del producto y la infección. La complicación más grave, aunque poco frecuente, es la oclusión vascular, cuando el producto obstruye una arteria: requiere tratamiento inmediato y, muy excepcionalmente, puede afectar a la visión. Por eso debe aplicarlo un médico que conozca a fondo la anatomía vascular de la cara.
Reversibilidad y duración
A diferencia de otros rellenos, el ácido hialurónico es reversible: se puede disolver con una enzima, la hialuronidasa, si hay una complicación o un resultado no deseado. Dura habitualmente entre seis y dieciocho meses, según la zona y el producto.
Véase también
- Toxina botulínica
- Skinbooster
- Bioestimulación facial